¿Por qué existe el fanatismo?

Es frecuente indignarnos, dolernos y sentir impotencia y frustración cuando vemos cómo ciertos colectivos dañan bienes o personas en nombre de una causa. Y los tildamos de fanáticos y los juzgamos. Si lográramos entender de dónde surgen todos esos actos y pudiéramos encontrarnos en las diferencias, realmente seríamos artífices de un mundo mejor.

Admitir la debilidad.

No nos gusta admitir nuestra debilidad, así como a veces nos encanta que nos compadezcan. El equilibrio está en la obediencia a la realidad, admitiendo nuestras limitaciones y sosteniéndonos en la comunidad.