Rindámonos al amor

Luego de hablar en el artículo anterior sobre que el amor todo lo vence, ahora terminemos de analizar la frase de Virgilio y hablemos del sometimiento al poder del amor. Porque el amor no nos enceguece ante los malos actos del otro, sino que nos permite verlo como un ser en construcción, como nosotros mismos, y buscar lo mejor de la relación cada día. Reflejar el amor de Dios, incondicional, hacia los demás y hacia nosotros mismos, para poder crecer. ¿Amas al otro o al ideal del otro?

El amor todo lo vence

El amor lo vence todo, porque disculpa, cree, espera y soporta al otro. Con heroísmo, refleja el amor del Padre. No aprobando los errores, sino buscando el crecimiento gracias a ellos. ¿Crees que el amor todo lo puede?

Amor del bueno.

Amar es un arte, y como todo arte nunca termina de aprenderse, de darle forma, de perfeccionarse. Y como todo arte únicamente tiene valor cuando se entrega a los demás. El amor siempre es bueno, o no es amor.