Independencia

Estamos celebrando un año más del Grito de Independencia de Quito y voy a hacer una analogía entre los procesos de emancipación hispanoamericanos con las relaciones de dependencia emocional. Para poder tener vínculos sólidos, fuertes y saludables necesitamos ir del apego al amor. ¿Has declarado tu independencia?

Mi miedo al error

El miedo nos paraliza, y cuando hemos aprendido a evitar el dolor y huir del fracaso, sumado esto a la inseguridad sobre nuestras capacidades, nos autoboicoteamos y no llegamos a meter el gol. Aprender sobre la realidad exterior e interior, a saber lo que tenemos para ofrecer, nos permite arriesgarnos cuando corresponde. El mayor riesgo es el amor, pero también el mayor premio. ¿Te detiene el miedo al fracaso?

No puedo vivir sin ti

Un síntoma de dependencia emocional es el miedo a la ruptura (FOBU, por sus siglas en inglés). Pues toda ruptura implica una herida, y esto conlleva a un duelo, por lo cual nuestra mente nos protege de ese sufrimiento. Si entendemos las fuentes de esos miedos podemos combatirlos para construir un futuro mejor después de terminar una relación. ¿Sientes que estás en una relación de la cual quieres salir pero no puedes?

Amor y dependencia (pt.2)

El amor necesita dependencia, pero de una forma ordenada y saludable, una interdependencia. Los estilos de apego con los que crecimos condicionan nuestras relaciones, si bien no las determinan. Dejando de lado el miedo que hemos aprendido, podemos encontrarnos con el otro de una forma sana y esperanzada, actuando en mi cambio con esperanza. ¿Quieres unos consejos para que tu relación sea interdependiente?

Amor y dependencia

¿Amo a la otra persona, o dependo de ella? ¿Es mala la dependencia? Aprendemos a interactuar con los demás sobre la base que dejan nuestros apegos con nuestros cuidadores (los padres). A partir de ahí creamos estilos de apego que condicionan nuestras relaciones adultas. ¿Te identificas con algún estilo de apego? Cuéntame.