Yo me amo

Nos resulta chocante oír que alguien se ama, pues tendemos a considerarlo un egocéntrico, incapaz de amar a nadie más. Sin embargo, toda relación saludable parte de un sano amor propio, donde mi autoimagen, mi autoestima y mi yo ideal están equilibrados. ¿Cómo está tu relación con tu propio yo?

Corazones solitarios

Cuando uno lee los mensajes que se ponen en los medios buscando pareja, puede pensar que se trata de personas desesperadas. Sin embargo, tal vez no lo son tanto. Simplemente, el amor propio y las relaciones con los demás pueden estar lastimadas y se busque quien las sane. Hay que recordar que nadie nos hace felices, somos nosotros quienes buscamos la felicidad. ¿Te sientes parte del club de los corazones solitarios?

El poder del sí

El correcto equilibrio entre el sí y el no nos enseña a usar nuestra libertad de una manera saludable. El sí afianza nuestra seguridad y construye nuestra autoestima. ¿Aprendiste a decir sí cuando corresponde?

¿Autoengaño o justificación?

La disonancia cognitiva que se produce al darnos cuenta de la diferencia entre lo que pensamos y lo que hacemos, se reduce o no existe cuando tenemos una justificación para nuestras decisiones. Entonces no es un autoengaño, sino una elección a pesar nuestro, y que nos deja tranquilos. ¿Cuántas veces te has sentido justificado de decisiones contrarias a tus ideas?

El poder del no

Muchas veces evitamos decir “no” rehuyendo el conflicto que puede ocasionar. Frecuentemente, lo evitamos con nosotros mismos, cayendo en la comodidad y la inacción. Enseñar a respetar el no del otro es importante para los niños, porque así crecen seguros, con amor propio y con capacidad de respeto. ¿Sabes decir “no”?

Expectativa vs. Realidad

Siempre nos debatimos entre el ideal y la realidad, también en cuanto a nosotros mismos. Aprender que nunca llegaremos a ese ideal, pero que podemos sentirnos plenos en el camino hacia él, es el secreto de la felicidad. ¿Cuánta distancia hay entre tu yo real y el ideal? Cuéntame.

La mente del abusador

Cuando oímos de un abusador y su víctima, tendemos a condenar al primero sin pensar que quizás no es consciente del daño que está haciendo ni de las razones ocultas debajo de sus actos. Ambos necesitan ayuda, y sanar la autoestima deteriorada que los hace caer en esta lógica de violencia activa o pasiva.

Sentirse víctima o serlo

¿Sientes que tu vida es demasiado dura? Quizá tengas una mentalidad victimista. Nuestra mente aprendió que el llanto nos trae atención y sentirnos miserables nos defiende de las consecuencias de nuestros errores. Pero se puede salir del victimismo.

¿Por qué existe el fanatismo?

Es frecuente indignarnos, dolernos y sentir impotencia y frustración cuando vemos cómo ciertos colectivos dañan bienes o personas en nombre de una causa. Y los tildamos de fanáticos y los juzgamos. Si lográramos entender de dónde surgen todos esos actos y pudiéramos encontrarnos en las diferencias, realmente seríamos artífices de un mundo mejor.