Patología de la religión

Más allá de ver a la religión como enfermedad o como cura en sí misma, podemos encontrar personas en las cuales lo religioso es un síntoma. Evaluemos nuestra propia fe (o falta de ella) para construir una relación saludable con lo trascendente.

¿Por qué existe el fanatismo?

Es frecuente indignarnos, dolernos y sentir impotencia y frustración cuando vemos cómo ciertos colectivos dañan bienes o personas en nombre de una causa. Y los tildamos de fanáticos y los juzgamos. Si lográramos entender de dónde surgen todos esos actos y pudiéramos encontrarnos en las diferencias, realmente seríamos artífices de un mundo mejor.

El don de la culpa

Muchas veces sentimos culpa por muchas razones inexistentes, o la llevamos cargando por siempre. La culpa es un regalo de Dios que nos hace dolernos del mal cometido para poder reparar los daños, y ahí se debe enfocar el sentido que le demos. Debemos aprender si la culpa que sentimos es adaptativa o no.

¿Es posible el distanciamiento social?

¿Son tan irresponsables los que no siguen el distanciamiento social, o es que este es imposible de mantener? El ser humano ha logrado sobrevivir en sociedad por esa adaptabilidad a interactuar, de manera que se ha vuelto una necesidad. Pero podemos encontrar una salida.

¿Psicología positiva o falta de realismo?

La psicología positiva no huye de la realidad, sino que la enfrenta desde los pensamientos, cualidades y emociones positivas del hombre. Si nos enfocamos en las virtudes para llegar al fin último de nuestra vida, sanaremos.

Tecnologías y relaciones humanas

¿Quién no se siente abrumado por el bombardeo recibido en nuestro celular? Podemos evitar caer en el imperativo tecnológico, usando de manera equilibrada los recursos que tenemos, y aceptando nuestras limitaciones y las de los otros.

Hablar con el resiliente

La resiliencia es la capacidad para volver de un salto a nuestro estado anterior luego de que algo nos tira al piso. Más que una capacidad es un proceso que seguimos luego de aceptar el dolor y la ira, y salir con creatividad hacia una nueva vida.

Admitir la debilidad

No nos gusta admitir nuestra debilidad, así como a veces nos encanta que nos compadezcan. El equilibrio está en la obediencia a la realidad, admitiendo nuestras limitaciones y sosteniéndonos en la comunidad.