Adiós, año viejo

El 31 de diciembre tenemos la posibilidad de evaluar el año viejo y aprender lecciones. Este 2020 no es una excepción, por malo o dramático que haya sido. No dejemos que se vaya sin haber crecido al menos un poco, como individuos y como humanidad.

La vida es lo que te pasa mientras haces otros planes

Cuando hemos vivido bajo la ilusión de que nuestros planes dependen de los conocimientos, elecciones, familiaridad, competencia o participación que tengamos, llegamos a sentir que no tenemos control de nada ahora que todo es tan incierto. Yo hago planes, y estos se cumplirán siempre y cuando participen de la Voluntad de Dios en mi vida.

Fidelidad y felicidad

Me dejo domesticar, y encuentro mis fidelidades para darle sentido a mi vida. El amor que es fiel a pesar de la distancia, las tentaciones, las debilidades.

Ahora el reto es vivir

Luego del aislamiento, cuando la pandemia haya cedido, debemos buscar salir renovados, fuertes, en lo individual pero sobre todo en lo social. Encontrar el verdadero sentido de vivir.