Hay que arriesgarse

En la vida corremos riesgos, pero no hay que verlos con miedo, sino con optimismo y esperanza, dentro de un sentido de vida. Se trata de salir transformados, sea cual sea el resultado de esa decisión que tomamos asumiendo el riesgo. Y no hay mayor riesgo que aquel que asumimos en nuestras relaciones, porque podemos salir muy heridos. Sin embargo, vale la pena. ¿Cuál es el mayor riesgo que has corrido?